Febriles gotas inconstantesque atraviesan las suaves ondas blancas
que juguetean a la distancia
frente a nuestros pícaros ojos.
Risas, seriedad, misterio,
miradas encontradas que no se esconden
pese a la tenue luz que nos invade
sin saber como acabará la noche.
El desconcierto te domina
mis palabras no lo eliminan... o si.
Sólo se que la respuesta a todo
fue tu acción,
la que yo llevaba queriendo hacer
desde que las primeras ondas blancas
crearon una red entre nosotros.

No hay comentarios:
Publicar un comentario