Como seres humanos tenemos dos yo dentro de nosotros: el consciente y el subconsciente. Al primero lo podemos engañar, es el más razonable, es la imagen que damos y mostramos, pero no es el yo verdadero, se complementa con el segundo, nuestra parte más instintiva, más pura, aquella que por mucho que queramos no podemos negar.No sale a relucir así porque así, aunque hay un estado en el que si es totalmente predominante el subconsciente: cuando dormimos, en los sueños.
¿Y por qué esta bolada ahora? Pues porque últimamente estoy teniendo sueños la mar de peculiares, a cada cual más raro y con menos sentido, pero si se intentan interpretar, la verdad, se suele acertar porque, además, ¿quiénes van a saber mejor que nosotros mismos lo que nos queremos decir?
Puede que la afirmación sea un tanto pretenciosa, pero es como lo veo. Nosotros conocemos nuestra situación, que nos preocupa, que nos inquieta, que nos ocurre día a día en todo momento... Es mucho más fiable el sentido que le queramos dar nosotros que el de alguien que, pese a que nos conozca mucho, nos pueda dar.
De todos modos, me he metido por las ramas de los sueños, cuando quería ir hacia otro punto... siempre me lio. El caso es que nos encontramos ante la misma situación que la oposición razón/corazón. Nuestra capa externa es una coraza que intenta evadirnos, darnos algo de luz, no ser tan alocada, nos cohibimos en cierta medida... y lo hacemos por lo que "creemos" que nos puede perjudicar hacer cuando, luego, se valora mucho más el poder de lanzarse, de no achantarse, de ser fuertes...
Será siempre el mismo problema: dejarse llevar por la razón o el corazón, cuando lo mejor es tener la justa medida de cada uno en cada situación. Es lo más complejo. De todos modos, hemos de tener claro que cuando una parte manda más, y siempre se nos avisará inconscientemente, es muy díficil que no nos llevemos por ello.
Los impulsos son a veces lo mejor y lo peor, en lo que tenemos que tener seguridad es que es realmente lo que queremos hacer y nunca arrepentirnos.

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