domingo, 11 de enero de 2009

¿Pero qué pasa aquí?


Han pasado meses desde que la industria del cine no saca más que dos películas decentes. ¿Qué es lo que esta ocurriendo? Las ideas, las novedades han desaparecido, todo está hecho; esa sería la excusa de los estudios. Anda, anda, como si eso fuera verdad.

Puede ser que las ideas, las historias estén todas contadas, cambien los protagonistas, cambien las situaciones pero, al fin y al cabo, son siempre lo mismo. ¿Entonces qué pasa? Don dinero, siempre el mismo. No me estoy refiriendo que si se tiene mayor presupuesto siempre se hace algo mejor, ni de lejos. El problema es la publicidad que se les da a aquellas películas que realmente merecen la pena, bien poco o nada. Y si además unimos a que aquellas que tienen que entretener no lo hacen, apaga y vamonos.

El principal problema, como todo, es que la industria está muy cómoda. Se escucha Spielberg, Lucas, Scott, Amenabar, Almodovar y demás peces gordos y ya es sinónimo de éxito. Venga ya, por favor, el dinero y los nombres no lo son todo. Señores, se tendrían que replantear que están haciendo. No echen la culpa a la falta de ideas, a la piratería, sino mirense y observen que ir al cine se está convirtiendo en un aliciente para pocos. Bajen los precios, planteen propuestas arriesgadas o seguras que no sean prostituidas y piensen en el público, en quien deben centrar su atención.

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